Barcelona cuenta con un nuevo teatro flamenco en el Palacete Montagut
La rehabilitación de un hermoso edificio del siglo XVIII acoge desde esta primavera un espacio que reafirma la histórica condición de la ciudad condal como la capital flamenca del norte de España
Las estrechas calles del casco viejo barcelonés esconden hermosos edificios cuya imagen ha ido deteriorándose por culpa de décadas de incuria. Podemos pasar por delante de ellas sin percatarnos de su majestuosidad y, por supuesto, sin intuir la rica historia que se oculta entre sus paredes. En el número 10 de la calle Abaixadors, a un tiro de piedra de la basílica de Santa María del Mar, un enorme portal da acceso al zaguán en el que llegaba en quitrín a su palacete Don Juan de Montagut y Soler. El acaudalo comerciante tarraconense, que había montado un despacho de comercio marítimo con el escocés Archibald Ewart, adquirió de su cuñado Juan Bru unas viejas casonas sobre cuyo solar construyó hacia 1783 el palacete que sería su propia vivienda y en el que establecería un despacho. A su muerte, el nuevo edificio, de noble factura, estuvo dedicado a asendereadas funciones; así templo de culto protestante, taller de peletería, escuela de ópera, hogar gallego, lavadero público e incluso consulado de los Estados Unidos, para quedar finalmente punto menos que abandonado. Hasta el día de hoy en que ha sido plenamente rehabilitado y transformado para albergar el Teatro Flamenco de Barcelona.
¿Flamenco en la ciudad condal? Pues sí, porque no será en absoluto ocioso recordar que Barcelona ha sido una de las cunas de este arte y de las ciudades con mayor afición, al punto de haber sido considerada la capital flamenca del norte de España. Es, además, la población natal de artistas inolvidables cuales Carmen Amaya o Peret o, en nuestro tiempo, Maite Martín y Miguel Poveda. A continuar esta tradición viene el nuevo Teatro Flamenco que desde esta primavera tiene acomodo en el “casalot” de los Montagut y que seguirá la pauta a los que ya funcionan en Madrid, Sevilla y Málaga.
El Teatro Flamenco del palacete Montagut dispone una sala cuyo aforo permite acoger a 130 personas, con un reservado aledaño que incrementa el número de espectadores. Ha sido concebido para ofrecer espectáculos globales, el principal de ellos “Inspiración”, pero también actuaciones pluridisciplinares y ciclos temáticos, entre otros de zarzuela y rumba catalana. Con tres funciones diarias (a las cinco y siete de la tarde y nueve menos cuarto de la noche) y una rotación semanal de los programas. Otra sala situada en la misma planta funcionará como ambigú y en ella se podrán degustar especialidades vinculadas con la cocina tradicional gitana. Todo ello bajo el amparo del escudo de armas de los Montagut que preside el portalón de acceso a la planta noble, donde rinde la escalinata que se inicia en el zaguán.
Soleares, tarantas, colombianas, bulerías, sevillanas, fandangos, tientos y alegrías, entre otros palos de la tradición flamenca, resuenan desde esta primavera entre las paredes de los más nobles y hermosos edificios de la Barcelona antigua.
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