Sonrojo del Girona en la Copa: eliminados por el Logroñés en los penaltis

Los de Míchel cayeron contra un rival que terminó con un jugador (el hijo del exblaugrana Francesc Arnau) jugando de portero

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La del Girona fue una de las grandes sorpresas de esta ronda copera. Foto: Girona FC

 

El Girona vivió una de esas historias de cuento que ocurren de vez en cuando en la Copa del Rey de fútbol... con la salvedad que estuvo en el lado perdedor. El equipo de Montilivi cayó eliminado en la tanda de penaltis contra la UD Logroñés en el mítico estadio de Las Gaunas.

A pesar de la importancia del encuentro para Míchel y sus jugadores, como el propio técnico señaló en la rueda de prensa previa, el Girona no logró imponer una clara superioridad frente al Logroñés, un equipo de Segunda Federación. En la primera mitad, los visitantes dominaron en posesión, pero el peligro estuvo repartido de forma equitativa. Más allá de un disparo al poste de Stuani a los 24 minutos, los blanc-i-vermells generaron poco peligro sobre un terreno de juego en malas condiciones, aunque insuficiente como excusa.

Por su parte, Verdú estuvo cerca de abrir el marcador con un potente disparo cruzado que Pau López, debutando con el Girona, desvió con una gran intervención a la media hora de juego. Esa acción inyectó confianza a los locales, que empezaron a adelantarse en el campo y ganar protagonismo.

Con el paso de los minutos, el Logroñés se sintió más cómodo, apostando por contragolpes que pusieron en aprietos al Girona. Ya en el segundo tiempo, los riojanos se animaron a construir jugadas con calma y buen manejo del balón.

A medida que avanzaba el partido, ambos equipos evidenciaron el desgaste físico. Aunque Abel Ruiz tuvo una clara oportunidad pasada la hora de juego, no logró convertir. Esto motivó aún más a los locales, que resistieron con intensidad mientras la afición en Las Gaunas coreaba con entusiasmo. El encuentro, pues, se resolvería en la prórroga... o no.

En el tiempo extra, el Logroñés generó más peligro, con un chute al palo de Madrado como momento más destacado. Los locales contagiaron a su afición, que cantaba con entusiasmo mientras el Girona seguía sin mostrar contundencia. Momentos de tensión marcaron el final de la primera parte de la prórroga, cuando un choque entre Stuani y el portero Royo obligó a las asistencias. Sin cambios disponibles, el Logroñés se quedó con un jugador menos y Pol Arnau, un futbolista de campo, tuvo que asumir el rol de portero.

A pesar de esta desventaja, el Girona no logró aprovechar la situación, mostrando la misma falta de ideas durante el resto de la prórroga. Finalmente, el partido se decidió en la tanda de penaltis, donde el Logroñés salió victorioso (Pol Arnau detuvo una pena máxima y Stuani falló la suya), eliminando a un Girona que, por lo mostrado en el campo, no mereció avanzar.

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