Milagro en el Mediterráneo: una niña de 11 años, única superviviente de un trágico naufragio
La niña fue encontrada en estado de hipotermia tras pasar cerca de doce horas en el agua, pero estaba consciente y relató su desgarradora experiencia
En una desgarradora historia de supervivencia, Yasmine, una niña de 11 años originaria de Sierra Leona, fue rescatada esta madrugada tras un naufragio en el Mediterráneo Central. La menor, que llevaba un chaleco salvavidas y se aferró a una cámara de aire, es la única superviviente conocida de una barcaza que transportaba a 45 personas, ahora desaparecidas.
Un rescate en la oscuridad
La tripulación del velero Trotamar III, de la organización alemana Compass Collective, encontró a Yasmine en medio de la noche, a unas diez millas de la isla italiana de Lampedusa. "Escuchamos gritos y llantos desde el mar, algo que parecía imposible con las olas de cinco metros y el viento de 23 nudos", relató el capitán Matthias Wiedenlübber.
La niña fue encontrada en estado de hipotermia tras pasar cerca de doce horas en el agua, pero estaba consciente y relató su desgarradora experiencia. Según explicó, viajaba junto a su hermano, quien desapareció en el naufragio provocado por el mal tiempo. La barcaza había partido hace cuatro o cinco días de Sfax, en Túnez, en condiciones precarias.
Un final trágico para muchos, una nueva esperanza para Yasmine
Tras ser rescatada, Yasmine fue trasladada a Lampedusa, donde recibió atención médica y pudo comunicarse con su padre, que permanece en Túnez. Mauro Marino, médico que la atendió en la isla, informó que su estado físico es estable. "Es increíble que haya sobrevivido tanto tiempo en esas condiciones", declaró.
Mientras tanto, otros 356 inmigrantes lograron desembarcar en Lampedusa durante la misma noche, destacando el continuo drama humanitario en esta peligrosa ruta migratoria.
El Mediterráneo Central, una ruta de desesperación
El caso de Yasmine pone de nuevo en evidencia la tragedia diaria que representa el Mediterráneo Central, una de las rutas migratorias más mortales del mundo. A pesar de las adversidades, esta niña es ahora un símbolo de resistencia, pero su historia no deja de ser un recordatorio del costo humano de las crisis migratorias globales.
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