“Tesoros, ternuras y trastos”, una colección de historias gráficas para quienes no saben leer
La ilustradora rumana Ileana Surducan es autora de un conjunto de historias ilustradas pero sin texto con las que trata de suscitar en los niños su interés por los libros
Nos lamentamos de la desafección de las nuevas generaciones por los libros y creemos que ello es consecuencia directa del imperio de la imagen porque ésta resulta fácilmente accesible a cualquier destinatario, sea cual fuere su edad, a través de las numerosas herramientas disponibles al efecto. Pero las imágenes encuentran también su acomodo desde hace siglos en las páginas de los libros y si en el pasado triunfaron las aleluyas y en el siglo XX tuvieron su máxima expresión las historietas ilustradas que en España conocemos con el nombre de tebeos, lo cierto es que en esta nueva centuria aparecen propuestas innovadoras como la que nos llega firmada por la autora rumana Ileana Surducan: “Tesoros, ternuras y trastos” (Dib-Buks)
Surducan ha creado una veintena de historias infantiles breves cuyo único soporte es la imagen. No son cuentos en sentido estricto, porque cada una de aquellas tiene un eje argumental muy breve, en ocasiones casi anecdótico, lo que no significa que carezcan de contenido dramático. Y tampoco son historietas ilustradas en el sentido convencional de este concepto, porque su único soporte es precisamente la imagen gráfica, lo que significa que la autora ha tenido que poner toda su imaginación al servicio de unos temas que deben ser inteligibles sin necesidad de explicación verbal alguna.
Como el título de este libro sugiere, se describen travesuras propias de las edades tempranas a la vez que sorpresas, perplejidades, desencantos y, en todo caso, esos sentimientos incontaminados que son propios de la infancia y que expresan afecto, amistad, conmiseración, tristeza, alegría, ternura o cariño, de forma que el niño que tenga este libro entre sus manos no es necesario ni tan siquiera que haya aprendido a leer porque como decimos no hay texto escrito; basta con que se deje capturar por la magia de unas imágenes sencillas, coloristas y sugerentes que, sin embargo, esconden mensajes subliminales fáciles de captar sin dificultad.
Escribe tu comentario