La población del oso pardo en Catalunya: un futuro esperanzador para la especie
El censo de 2024 muestra un crecimiento en la especie, con un aumento de crías y una expansión del territorio ocupado
La población de oso pardo en el Pirineo sigue creciendo y consolidándose como un hito en la recuperación de esta especie emblemática. Según el último informe del Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso Pardo (GSTOP), en 2024 se han identificado 96 ejemplares en todo el Pirineo, de los cuales 47 habitan en el Pirineo catalán. Estos datos reflejan una evolución positiva en la conservación de la especie, con 22 nuevos cachorros nacidos durante el último año.
Un crecimiento esperanzador para la especie
El censo de 2024 ha contabilizado 47 hembras, 45 machos y cuatro individuos cuyo sexo aún no ha sido identificado. Este aumento respecto al año anterior, cuando se detectaron 83 osos, evidencia la capacidad de adaptación de la especie y su estabilidad en la región. Además, se han identificado siete osos que no habían sido registrados previamente.
La tasa de reproducción también muestra signos alentadores. En 2024 nacieron 22 cachorros en todo el Pirineo, ocho machos, diez hembras y cuatro de sexo no identificado. En el ámbito catalán, la cifra es de diez cachorros de seis hembras y cinco machos reproductores. Estos nacimientos superan los 16 registrados en el año anterior y refuerzan la tendencia al alza en la población.
Expansión del hábitat y desafíos para la conservación
El oso pardo está ampliando su territorio. El área total de distribución alcanza ya los 7.200 kilómetros cuadrados, un incremento de 100 km² respecto a 2023 y de 1.500 km² en comparación con 2022. En Catalunya, el hábitat del oso pardo cubre aproximadamente 1.800 km², lo que evidencia su adaptación a los distintos ecosistemas pirenaicos.
Sin embargo, la conservación del oso pardo no está exenta de dificultades. Durante 2024, se registraron cinco ejemplares fallecidos o desaparecidos, la mayoría de ellos jóvenes subadultos. Además, hay 13 individuos que no han sido detectados en el último censo, aunque no se los considera oficialmente desaparecidos, ya que en 2023 se encontraron rastros de su presencia.
Un futuro prometedor para el oso pardo en el Pirineo
Desde 1996, al menos 34 hembras y 21 machos han contribuido a la reproducción de la especie en la región. Para 2025, se estima que un mínimo de 20 hembras podrían dar a luz, lo que supone una nueva oportunidad para consolidar la población de osos en el Pirineo.
El éxito de esta recuperación no solo es fruto de la propia adaptabilidad de los osos, sino también de los esfuerzos de conservación llevados a cabo por entidades gubernamentales y ambientales. La colaboración entre Catalunya, el Conselh Generau d'Aran, Andorra, Francia, Aragón y Navarra en el marco del GSTOP ha sido clave para este progreso.
A pesar de los desafíos, los datos de 2024 son una muestra del éxito en la protección del oso pardo en el Pirineo. La combinación de un aumento en el número de ejemplares, una mayor tasa de reproducción y la expansión del territorio auguran un futuro esperanzador para esta icónica especie en la cordillera pirenaica.
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