¡Tragado por una ballena en Chile! El impactante testimonio de un kayakista que creyó que iba a morir
Adrián Simancas vivió un momento aterrador en Punta Arenas al ser engullido junto con su kayak por una ballena jorobada
Lo que parecía una tranquila travesía en kayak en el sur de Chile se convirtió en una experiencia aterradora para Adrián Simancas, de 24 años, cuando una ballena jorobada emergió repentinamente del agua y lo engulló a él y a su embarcación.
El momento de terror quedó grabado
El impactante incidente ocurrió el sábado frente a la ciudad patagónica de Punta Arenas y fue captado en video por su padre, Dell Simancas, quien gritaba desesperadamente: "¡Relájate! ¡Relájate!" mientras observaba la escena sin poder hacer nada.
Simancas y su padre navegaban en kayaks inflables que habían llevado en mochilas tras una caminata. En cuestión de segundos, Adrián reapareció en la superficie, gritando: "¡Creí que me había tragado!".
¿Realmente lo devoró la ballena?
El joven explicó después del incidente: "Pensé que ya me había comido y tragado. Al principio creí que era una orca, ya que habíamos hablado de ellas antes, pero cuando salí entendí que probablemente solo tenía curiosidad o quería comunicarse conmigo".
Por su parte, su padre, Dell, anestesista de 49 años nacido en Venezuela y residente en Chile, describió el momento de angustia: "Cuando me di vuelta, no vi a Adrián ni su kayak. En ese instante, sentí verdadero pánico. Desapareció durante tres segundos y luego emergió junto con el barco. Fue un alivio verlo sano y salvo".
Un caso extraordinario
El incidente ocurrió alrededor de las 3 p.m. en las frías aguas del Estrecho de Magallanes. A pesar del susto, la familia ya planea su próxima expedición en kayak, aunque tomando más precauciones.
Expertos aseguran que las probabilidades de ser tragado por una ballena son "1 en un billón". Un caso similar ocurrió en 2021 cuando el buzo Michael Packard terminó dentro de la boca de una ballena jorobada por 40 segundos en Massachusetts.
Las ballenas jorobadas pueden medir hasta 15 metros de largo y pesar 36 toneladas. Su dieta se basa en krill y peces pequeños, y suelen usar burbujas para cazar. Jooke Robbins, experta en ballenas jorobadas, explicó que estos animales tienen una visión limitada cuando se alimentan, por lo que el caso de Simancas probablemente fue un accidente.
Incidentes como este son extremadamente raros, pero la historia de Adrián Simancas es una prueba de que la naturaleza aún puede sorprendernos de maneras inesperadas.
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