Estado de crisis en Podemos: el liderazgo de Pablo Iglesias pende de un hilo
Junto con la iniciativa independiente de la candidatura para Madrid que ha tomado Iñigo Errejón, la dimisión de Ramón Espinar culmina la semana más difícil del partido, desde su fundación.
Pablo Iglesias se siente aún más solo. Como él, varios miembros de Podemos aún están intentando encajar los golpes recibidos en tan solo una semana: Iñigo Errejón se decanta por Más Madrid, Manuela Carmena rechaza incluir a otro representante del partido en esa lista y ayer, la dimisión de Ramón Espinar de todos sus cargos en el partido.
En la dirección de Podemos piensan que la salida de Espinar está causada por el intento fracasado de acercar el partido a la plataforma de Errejón, en vez de haber mantenido la calma con la situación. Pero otros miembros apuntan a una razón personal y política, ya que Espinar habría propuesto ser el candidato de Unidos Podemos en Madrid, pero no fue el elegido.
En ambos casos, queda claro que Iglesias y su núcleo están viviendo sus momentos más bajos a menos de 5 meses para las municipales. Decepcionados y cabizbajos en su partido, Pablo Iglesias sigue empeñado en “luchar sí o sí”, y, tirando de orgullo, hace caso omiso a la “traición” de Errejón e ignorando también a otros miembros del partido, como por ejemplo Ramón Espinar, que aconsejan evitar una guerra interna.
La verticalidad de Podemos: se deshace su directiva, se deshace el partido
El equipo de Iglesias explica que la estrategia para la candidatura para Madrid y las ‘grandes decisiones’ siempre ha correspondido a la dirección regional. Pero Podemos es un partido muy vertical y lo que decida la dirección nacional tiene que ser ley.
Por ello, es evidente que algunos miembros que no participaban directamente de esa toma de decisiones estén hastiados con este modelo de dirección de partido, como le ha pasado a Ramón Espinar. “En la situación actual no se dan las condiciones para llevar el proyecto de Podemos en Madrid hacia donde creo que debe dirigirse", argumentó Espinar en su mensaje de despedida.
Ramón Espinar no quiere competir con Más Madrid. No ha querido elegir entre Errejón o Iglesias, no quiere dividir el partido tras el revés electoral de Andalucia y, quería pensar en la unión para el bien del futuro de la formación. Por eso, a pesar de ser fiel a Iglesias y crítico con la emancipación de Errejón, ha dimitido viendo que el partido ya no puede sumar, sino que se resta internamente.
En su día, Iglesias le compensó apoyándole cuando estalló el escándalo de su compraventa de una vivienda social con un beneficio de 30.000 euros (los pablistas creen que la filtración llegó de los errejonistas). Y a día de hoy, hay incluso quien especula sobre un interés de Espinar de entrar en las filas de Errejón. Aunque en Podemos califican esos rumores de "bulos".
Reunión extraordinaria de la dirección en siete días
Podemos ha convocado para hoy sábado 2 de febrero una reunión del Consejo Ciudadano Estatal. El encuentro analizará la situación del partido tras la renuncia de Ramón Espinar y la crisis abierta por la decisión de Íñigo Errejón de concurrir a las elecciones en Madrid con Más Madrid, de Manuela Carmena.
Mientras, este viernes, 11 líderes regionales de Podemos han firmado una declaración conjunta en la que piden "cooperar y no competir" y afirman que es "tiempo de la responsabilidad". Los barones de Podemos proponen un armisticio entre Iglesias y Errejón, preocupados por los efectos colaterales del conflicto en sus comunidades autónomas. Por ello, han suscrito una declaración que reza: "Nos hacemos falta todas y todos. Es la hora de cooperar y no de competir".
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