El comercio de Barcelona llega a la "desesperación" : "Nos vamos al carajo todos"
“Liquidación por desesperación” reza el escaparate de Drop 6, la tienda de moda de hombre ubicada en el populoso barrio barcelonés del Clot.
“Liquidación por desesperación” reza el escaparate de Drop 6, la tienda de moda de hombre ubicada en el populoso barrio barcelonés del Clot. Su propietario, César Núñez, con 30 años de oficio y 4 al frente de esta aventura, manifiesta a Catalunyapress su indefensión (en nombre del pequeño comercio considerado “no esencial”) ante una situación dramática, agravada por las restricciones de la pandemia aplicadas por la Generalitat. El próximo día 27 se cumplirá el séptimo sábado consecutivo sin poder subir la persiana.
Como en el del Clot, el pequeño comercio considerado no esencial de Barcelona, condena la prolongación de las medidas del Procicat que, entre otras cosas, impiden que, en sábado, las tiendas puedan hacer una venta superior a la diaria.
El propietario de Drop 6 expresa a este periódico su “desesperación” por la falta de respuestas del Estado, de la Generalitat, del ICO o de los bancos. “He tenido que poner en juego mi patrimonio para seguir adelante con el negocio”, se lamenta profundamente César que reclama “ayudas directas para unos trabajadores autónomos que estamos dejados de la mano de Dios. O nos asisten o nos vamos "al carajo" todos”, sentencia.
Este representante de los pequeños autonómos y trabajadores exclama que “parece que tienes que ser Pablo Hásel para que la gente se movilice de veras”.
El comercio de Barcelona llega a la "desesperación" más absoluta. Foto @FJMonfort
Mientras, asociaciones de comerciantes de la capital catalana (la del barrio de Sant Antoni es un ejemplo) consideran incomprensible que grandes superficies con mayor aforo continúen abiertas los sábados y puedan vender productos no esenciales: "Es una medida que favorece a los grandes comercios y multinacionales mientras empequeñece y deja fuera del juego al pequeño autónomo y trabajador" enfatizan.
Estas organizaciones exigen que "se flexibilicen las medidas para paliar los efectos económicos que producen al comercio local" y han reclamado que se tomen otras soluciones que no impliquen mantener cerrado el pequeño negocio como medida de prevención ante el coronavirus.
Han anunciado que si el próximo sábado 27 de febrero tienen la obligación de seguir cerrados, abrirán a media persiana y pondrán cruces negras como acto de protesta para dar visibilidad a su queja.
Por su parte, las patronales Foment del Treball y Pimec han valorado muy negativamente la decisión del Procicat de mantener las restricciones en relación con el comercio y piden a la Generalitat que deje de criminalizar y menospreciar un sector que ha demostrado que es seguro y vital para la economía catalana .
César Núñez, 30 años de oficio y 4 al frente de Drop 6 manifiesta a Catalunyapress su indefensión en nombre del pequeño comercio considerado “no esencial”. Foto @FJMonfort
“La situación del sector es desesperante, denuncian, con un ahogamiento generalizado de las empresas pequeñas, medianas y grandes que pone en riesgo y condena a la pobreza a más de 100.000 trabajadores y empresarios catalanes. El sector ha empezado a colapsar y está a punto de entrar en estado catastrófico", expresan Foment y Pimec.
Para las dos patronales, se están aplicando unas restricciones arbitrarias que prohíben la actividad económica, cuando no hay ningún informe que demuestre que el comercio es responsable de generar contagios, ni que determine que la reapertura controlada de los centros comerciales y tiendas de más de 400 m2 comporte un crecimiento del contagio, ni que el sábado sea un día de mayor riesgo para la compra.
Al contrario, defienden, se ha demostrado que el comercio es un entorno absolutamente seguro. Foment del Treball y Pimec emplazan a la Administración a rectificar urgentemente y permitir la apertura de forma inmediata de la actividad comercial, de todos sus formatos con aperturas los fines de semana.
De hecho, el 7,5% de las tiendas de los Ejes comerciales de Proximidad de Barcelona ha cerrado definitivamente desde el inicio de la pandemia, lo que supone que un total de 415 comercios han cesado su actividad según un estudio realizado por Barcelona Comerç.
Los sectores más afectados por esta situación son los de la restauración, la moda y la estética. Los ejes de Fabra Centro, La Marina, Nou Barris, Clot, Sant Andreu o el Eix Maragall, más alejados del centro de Barcelona son, según el informe, algunos de los que han registrado menos cierres de comercios.
El 7,5% de las tiendas de los Ejes comerciales de Proximidad de Barcelona ha cerrado definitivamente desde el inicio de la pandemia. @FJMonfort
Las dos patronales manifiestan su profundo malestar por, una vez más, mantener unas restricciones arbitrarias que prohíben la actividad económica, cuando no hay ningún informe que demuestre que el comercio es responsable de generar contagios, ni que determine que la reapertura controlada de los centros comerciales y tiendas de más de 400 m2 comporte un crecimiento del contagio, ni que el sábado sea un día de mayor riesgo para la compra.
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