El Tantarantana inicia temporada con 'Persones potencialment perilloses'
La muerte de un perro, símbolo de los peligros que acechan a la sociedad contemporánea.
El TantarantanaTeatre inicia hoy la nueva temporada con la cuarta producción y el primer estreno en este espacio escénico de H.I.I.I.T., una de las cinco compañías residentes dentro del programa El Ciclón, grupo que, según Ferràn Murillo, director de la sala, mantiene una visión del teatro como herramienta de debate e incardina la música como parte del discurso dramatúrgico. El debut llega con 'Persones potencialment perillloses', espectáculo escrito y dirigido por Roger Torns, quien ha explicado que "vivimos expuestos constantemente a tragedias: violaciones, asesinatos, personas abandonadas en alta mar ... pero las olvidamos porque viene una nueva que está de más actualidad. Este ritmo elimina nuestro mecanismo para sentir piedad, y así es como cogen poder los fascismos".
Con estos mimbres parecerá que nos encontramos ante una obra de tesis, aunque lo cierto es que el envoltorio es aparentemente intrascendente. Todo gira en torno al problema suscitado cuando el perro de una familia que muerde a la hija y es castigado por su hermano con una muerte violenta y cruel al considerarlo como un peligro para la comunidad. Este es el punto de partida con el que se da pie a la progresiva emergencia de las tensiones en el seno de este grupo familiar, al que se suma el amigo de la chica, y que lleva a descubrimiento de algunos aspectos de su intimidad desconocidos por los propios interesados y a la emergencia tensiones y egoísmos que habían quedado soterrados.
Quizá lo más relevante de 'Persones potencialment perilloses' es que el texto dramático se adereza con la inclusión de varias piezas musicales de Alex Marteeen y Laura Daza, que siguen la pauta del estilo rapero puesto que, como dicen los compositores, "nos hemos acercado al rap porque es violento, habla claro, pero a la vez es muy poético". Además, en la letra de estas piezas es perceptible el mensaje implícito en la trama dramática, que no siempre resulta demasiado evidente puesto que requiere una explicación final para información de despistados. En particular, resulta reconocible en el estribillo de una de las canciones que dice que "la venganza no es justicia, ni la justicia es venganza".
El ritmo de la obra resulta en algunos momentos trepidante y en especial en la ejecución de alguno de los papeles. Cabe añadir, como dato anecdótico, que el texto es bilingüe, catalán-castellano, justificando esta singularidad en un presunto origen argentino de la madre (se la ve sorbiendo mate con la correspondiente bombilla).
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