Los narcopisos del Raval devuelven la heroína a la calles de Barcelona
Durante la época de vacaciones, muchos aprovechan que los domicilios están vacíos para cambiar la cerradura e instalarse. Las viviendas las utilizan para vender drogas y proporcionar un lugar para poder pincharse.

Vecinos del Raval protestando contra los narcopisos.
Los vecinos de Ciutat Vella están desesperados con la ocupación de sus pisos por narcotraficantes. Las comunidades se están asegurando de que sus edificios no estén ocupados, después de que los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana hayan detectado más de medio centenar de narcopisos en las últimas semanas.
En la zona del Raval sigue aumentando el consumo de drogas, y los vecinos han salido a la calle para denunciar la ocupación de pisos que tienen como finalidad el narcotráfico. Las investigaciones policiales en los narcopisos han encontrado pastillas de éxtasis, marihuana, hachís, crack, MDMA, cocaína y heroína. La heroína ha vuelto al barrio del Raval con los narcopisos. Desde finales del 2016, en Barcelona no hay más personas que consumen heroína, sino que los pisos los ha sacado a la luz pública.
Durante la época de vacaciones, muchos aprovechan que los domicilios están vacíos para cambiar la cerradura e instalarse. Las viviendas las utilizan para vender drogas. Pero también sirven para proporcionar a los adictos un lugar en el que pincharse. El vecindario denuncia que por las calles haya mucha presencia de gente con jeringuillas, ya que tienen lugares seguros para hacerlo.
En la noche del martes, los vecinos convocaron a las 10 de la noche caceroladas simultáneas en distintos puntos del Raval para quejarse y pedir que los agentes tomen medidas.
Los camellos ocupan las casas vacías y se enfrentan después a sus propietarios. En el Raval, los toxicómanos encuentran el lugar ideal en el que obtienen dosis baratas y un colchón para dormir.
PROPIEDAD DE LOS PISOS
El problema surge cuando los pisos son propiedad de un banco o de un fondo de inversión. Sus inquilinos denuncian que al ser ocupadas sus viviendas, los bancos y los fondos de inversión no se molestan ni tampoco se preocupan. Se muestran ajenos a los problemas surgidos con los narcopisos.
"Es muy difícil localizar y convencer a una entidad con sede en las islas Caimán", ha dicho Gala Pin, la edil de Ciutat Vella. Para entrar en los pisos, los agentes tienen que conseguir previamente una orden judicial que acredite pruebas de tráfico de drogas en los pisos. Es muy difícil, ya que no es suficiente con la palabra de los vecinos.
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