Muere en prisión Wenderson de Souza, el culturista que asesinó a puñaladas a una joven
El bicampeón de culturismo falleció en extrañas circunstancias mientras esperaba juicio por el crimen de Carla Fabrete
Wenderson de Souza, antiguo bicampeón estatal de culturismo en Brasil, ha muerto en la cárcel de Vila Velha en circunstancias aún por esclarecer. Con tan solo 30 años, el deportista, que estaba en prisión preventiva por el brutal asesinato de Carla Fabrete, fue trasladado de urgencia a un hospital penitenciario tras sentirse mal en su celda. Poco después, los médicos confirmaron su fallecimiento.
Las autoridades investigan las causas de su muerte, pues Souza presentaba una puñalada en el cuello que alcanzaba la arteria carótida. Aún no se ha determinado si se trata de una herida reciente o si corresponde a un intento previo de autolesión desde su ingreso en prisión el pasado 10 de marzo.
Un crimen sin sentido que conmocionó a Brasil
El 10 de marzo, la vida de Carla Fabrete, de 25 años, fue arrebatada de manera trágica en su propia tienda de telefonía móvil en Vila Velha, una ciudad situada a unos 450 kilómetros de Río de Janeiro. Wenderson de Souza entró en el local con la excusa de ser un cliente y, sin previo aviso, la atacó brutalmente con un cuchillo.
Las investigaciones policiales confirmaron que no existía ninguna relación previa entre la víctima y su agresor. “Declaró que salió de casa aquel día con la intención de atacar a alguien. Eligió a una mujer porque la consideraba más vulnerable”, explicó Raffaela Aguiar, jefa de la Policía Civil.
Las cámaras de seguridad mostraron cómo el culturista pasó varias veces frente a la tienda antes de decidir entrar y cometer el crimen. Durante su interrogatorio, según los agentes, Souza se mostró frío y sin remordimientos al responder sobre sus motivos.
Un pasado marcado por la violencia
Antes de su detención, Wenderson de Souza tenía una imagen pública que combinaba diferentes facetas: en redes sociales se presentaba como técnico en enfermería, fotógrafo, poeta, animador de eventos, entrenador personal y trabajador social. Sin embargo, su historial contaba una historia distinta.
Las autoridades brasileñas confirmaron que el culturista tenía antecedentes por violencia doméstica contra varias parejas y que incluso había estado en prisión entre 2018 y 2019 por intento de robo y agresión.
En los últimos años, tras alejarse del culturismo profesional, de Souza se ganaba la vida disfrazándose de superhéroes como Superman y Spider-Man para vender dulces en las calles. Ahora, su muerte deja más preguntas que respuestas, mientras la familia de Carla Fabrete sigue lidiando con el dolor de una pérdida irreparable.
Escribe tu comentario